Hands

dilluns, 20 de febrer de 2012

La Joya de los Goya

En toda la prensa encontraréis referencias, críticas y/o comentarios sobre los Premios Goya de cinematografía celebrados anoche.Mi propósito es destacar la figura de Josefina Molina, primera mujer que obtiene el título de Dirección de la Escuela de Cine. Os dejo con su interesante biografía y su genial discurso.
JOSEFINA MOLINA

Fechas clave:

1936. Nace en Córdoba.1964. 
-1964. Primera mujer que obtiene el título de Dirección en la Escuela de Cine. Empieza a trabajar en TVE.
-1973. Su primera película: 'Vera, un cuento cruel'.
-1979. 'Cinco horas con Mario', con Lola Herrera.
-1981. 'Función de Noche', su filme más experimental.
-1982-1983. 'Teresa de Jesús', con Concha Velasco.
-1988. 'Esquilache', con Fernán Gómez.
-1993. Dirige su última película, 'La Lola se va a los puertos', con Paco Rabal y Rocío Jurado.
-2000. La Seminci le dedica una retrospectiva.
-2006. Medalla de las Bellas Artes y funda la asociación de mujeres directoras CIMA.
-2012. Recibe el Goya de Honor de la Academia.


Fuente




 DISCURSO PARA EL GOYA DE HONOR, POR JOSEFINA MOLINA


Sección: Punto de Vista
Lo primero de todo: mi enhorabuena más cariñosa y mi admiración a los Finalistas, entre los que hay tantísimo talento y creatividad. Les deseo mucha suerte. Todos ellos tienen ya un premio incuestionable: la satisfacción de haber hecho estupendos trabajos. Así que repito: ¡enhorabuena!


*Disculpadme si no entro en la dinámica interminable de agradecimientos y dedicatorias. Los que me han acompañado en  mi vida tanto profesional como privada saben bien – porque se lo repito con frecuencia – cuánto les quiero, cuánto les debo y lo mucho que se lo agradezco.



Montaigne, cuya lectura es uno de mis últimos vicios dice en alguno de sus escritos que aprender a vivir es aprender a sobrellevar la imperfección e incluso abrazarla. La gente del cine sabemos mucho de esto.

Y aquí estoy, abrazada a las imperfecciones de mis obras, emocionada por la generosidad de La Academia y agradecida por este Goya de Honor. Conseguir esto cuesta muchos años, ya me veis. Y en virtud de esos muchos años que ya tengo, dejadme decir algo que aunque sabido y dicho, no está de más repetir.

En nuestro cine con frecuencia, pasamos del triunfalismo a la depresión con una celeridad pasmosa. Y me parece a mí que ambos sentimientos son esquemáticos y mentirosos. El cine español de hoy es creativo, diverso y comprometido con su época y fuera de nuestras fronteras respetado y estimado. Haremos bien en desoír acusaciones interesadas y sin fundamento y seguir demandando a los poderes públicos ayuda para fortalecer una industria en un proceso irreversible de cambios en los patrones de consumo, industria deficitaria en medios pero no en ideas ni en el talento de las mujeres y los hombres hoy en activo que la componen. Este es el camino de los países de nuestro entorno europeo que arriesgan en el cine que hacen; y promocionan la presencia de su cultura en el mundo. Se equivocaría gravemente la Administración que no tuviera en cuenta la importancia que tiene para nuestro país divulgar su cultura a través de la imagen, con todas las tecnologías posibles y mantener su presencia, con una ambición a largo plazo, en ese foro audiovisual. 

Disculpadme la obviedad, pero es que la historia de nuestro país, que es muy dado a tirar por la borda conquistas que han costado sudor y lágrimas a varias generaciones, nos tiene acostumbrados a que en tiempos de tribulación como los que atravesamos, aparezcan viejos e interesados fantasmas con los que la Cultura siempre sale perdiendo en apoyos e inversiones. No deberíamos olvidar lo que Freud decía: que la función del arte en la sociedad es reconstruirnos cuando estamos en peligro de derrumbe. 

Y ya que tengo esta oportunidad de hablaros, me gustaría llamar la atención sobre algo, que me niego a considerar sólo un problema de las mujeres de nuestro cine. Por el contrario: es un problema de toda la industria española del cine y el audiovisual sobre el que todos debemos reflexionar. Las mujeres sabemos – como ha escrito Inés Paris – “que alcanzar nuestros objetivos últimos: lograr un audiovisual más justo y democrático, donde el hecho de ser mujer no dificulte el acceso a los puestos directivos del cine y la televisión, costará muchos años y mucho esfuerzo. Pero no podemos hipotecar nuestra realidad presente a la posibilidad de un futuro mejor.  Es hoy cuando necesitan crear, producir, trabajar y ganarse la vida las profesionales en activo y las que terminan en las escuelas de cine y piden su incorporación al medio”. Se trata de algo que la razón entiende: tener las mismas oportunidades en igualdad de condiciones. Se trata, en fin, de aportar el punto de vista femenino para comunicarnos y conocer mejor al ser humano que está compuesto, afortunadamente, por mujeres y por hombres. 

Sé que estoy aquí, en representación también de otras mujeres, de mi generación y de generaciones anteriores, que se han dedicado a este oficio del cine en sus distintas facetas cuando no era fácil. Quisiera compartir este Goya de Honor con ellas y también quisiera compartirlo con mis compañeras de CIMA, la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, que ha sabido sustituir el aislamiento por la solidaridad, el análisis y la información. Y cuya labor por la valoración de nuestro trabajo y la visibilidad de las mujeres cineastas de este país, es constante. 
También me gustaría expresar, una vez más, mi profundo sentimiento de solidaridad a las mujeres de mi generación que aún dotadas de talento y facultades para ello, no tuvieron ni la oportunidad, ni el apoyo, ni la suerte, de poder realizar su sueño de dirigir cine y abandonaron por el camino.

Y por último un recuerdo para CÓRDOBA, la ciudad donde nací, en la que se fraguó mi deseo de hacer cine y de la que salí, con pena, hace tantos años.

De nuevo gracias y un fuerte abrazo a mis compañeras y compañeros de la Academia que me han otorgado este premio. Y a quienes me acompañan hoy aquí: 

Y ya, solo me queda daros las gracias, una vez más, por escucharme.


Este discurso fue leído por Josefina Molina el sábado 28 de enero de 2012 en la Fiesta de los finalistas a los Premios Goya que anualmente ofrece la Real Casa de Correos.

Què et sembla si et subscrius al bloc? Rebràs  gratuïtament  les novetats al teu correu i podràs donar-te de baixa quan vulguis. Ho pots fer des de la secció 
Seguidors que trobaràs al marge superior dret del bloc.Gràcies 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada